Штереб

Original

Без Держави

Сади весняні розцвілиЯскравим цвітом коло хати,Й додому нас уже б гукнула мати,Скоріш, скоріш побігли б ми.

Побігли б ми... Але ж куди?Немає в нас тієї хати,Немає в хаті в нас і мати,Бо ж сироти на світі ми.

Не ми одні не маєм Мати,Народ не має рідної держави,Немає дядько, де поспати,Хоча багато для Держави здобув він слави.

1Oleg Schtereb

Traducción

Sin Estado

Los jardines de primavera han florecidocon flor brillante junto a la casa,y a casa ya nos habría llamado la madre:rápido, rápido habríamos corrido.

Habríamos corrido… ¿Pero adónde?No tenemos esa casa,no tenemos en la casa a la madre,pues huérfanos en el mundo somos.

No solo nosotros no tenemos Madre:el pueblo no tiene Estado propio.El tío no tiene dónde dormir,aunque mucha gloria para el Estado él ganó.

Sobre el poema

Los huertos florecen junto a la casa y la madre llamaría a los niños, «pero ¿adónde? No tenemos esa casa, ni madre: somos huérfanos». La imagen privada se abre a la pública: un pueblo sin Estado propio, un tío que ganó gloria «para un Estado ajeno» y murió de frío y de hambre. «¿Para qué queremos un Estado ajeno? ¿Para qué quieren los huérfanos una madre ajena? ¡No!» El huerto de cerezos junto a la casa es de Shevchenko, y el poema lo sabe; la última estrofa es una condición más que una promesa: los huertos volverán a florecer «solo cuando tú, al menos, no traiciones a tu Estado natal». El paso de una familia sin casa a un pueblo sin Estado da al poema su fuerza. La orfandad privada se convierte en condición histórica, de modo que la nostalgia del hogar y la pérdida política entran en una misma imagen. Lo íntimo y lo colectivo no se anulan; se intensifican mutuamente.

Notas de la vida2